miércoles, 3 de julio de 2019

Primeras esculturas en neón


A mediados de 1946, Grete Stern y Gyula Kosice, realizaron la famosa fotografía inaugural de Madí. Utilizando un cartel formado por grandes letras verticales contorneadas por líneas de tubo de neón, despues hicieron un fotomontaje para crear la palabra “Madí”. Luego de esta experiencia, a Kosice, se le ocurrió utilizar los tubos de neón como material para una escultura lineal, en ese momento estaba haciendo esculturas lineales con cintas metálicas articuladas, su idea fue utilizar un material que pudiera llevar en sí la luz e incorporada a la obra la magia de lo lumínico.

Así fue como nacieron las primeras esculturas de gas neón, fue la primera vez en el escenario artístico que se utilizó este material para una obra. 
Lo que le fascinaba al artista, del gas neón, era la posibilidad de trascender el intento de los impresionistas de captar la modulación de la luz en el instante y trabajar directamente con ella, manejando la como un material de la obra.


El arte es un milagro súbito

Röyi es la consecuencia de una evolución jalonada por un sinnúmero de ensayos con pequeños objetos realizados en la soledad de su taller. La madurez conceptual y formal de un conjunto de ocho elementos de madera vinculados por siete articulaciones que se abren hacia las múltiples direcciones del espacio, invitando al espectador a variar la posición relativa de los mismos con sus propias manos y por su iniciativa. 

Para Kosice, esta obra significó la necesidad de superar el carácter estético de la obra de arte tradicional, el cual para él era una premisa insoslayable. En este caso la introducción del movimiento, además del carácter cinético, la autoridad y la participación activa del espectador en la configuración de la obra, virtualmente carecía de una forma definitiva pudiendo asumir una multiplicidad de ellas lo que convertía al espectador en un sujeto activo de esa cadena de transformaciones.

"Di tu palabra y rómpete" Nietzsche

En el verano de 1944 vio la luz la revista Arturo, en la cual figuraban Carmelo Arden Quin, Edgar
Bayley y Gyula Kosice como equipo de redacción. En este grupo también estaba Tomás Maldonado
y otros artistas de la época, quienes en sus recurrentes encuentros en el café Rubí, demostraron una
necesidad tanto de plasmar su entusiasmo por seducir la mediocridad y el pensamiento del ambiente
como las diferencias y particularidades de cada uno. El denominador común de todos era la creencia
en la necesidad de un arte que fuera pura creación e invención, que se constituyera a sí mismo como
un mundo autónomo paralelo al de la naturaleza, pero sin ser tributario de la misma, ni tampoco de los
devaneos del inconsciente basados inevitablemente en la visión subjetiva del mundo natural. Buscaban
una práctica artística que dejará de ser un metalenguaje de la naturaleza para constituirse a sí misma
como un lenguaje propio, un arte que fuera pura expresión objetiva de la mente del hombre tanto sujeto creador.
Las páginas de la revista expresaban tanto la pujanza de sus ideas cómo algunas de las divergencias
del grupo, que se reflejan en la inconsistencia parcial de algunos materiales y que llevarían posteriormente
a la división del grupo original en corrientes diferenciadas.
La revista contó con un solo número, luego del lanzamiento la energía de los miembros del grupo se
volcó a la puesta en práctica de los postulados iniciales a través de la producción, más que al esfuerzo
editorial que hubiera supuesto la continuidad de la revista, de esta manera Arturo quedó como un
manifiesto de la obra y de las ideas de todo lo que las conformaban.

lunes, 24 de junio de 2019


Fernando Fallik nació en la ciudad de Kosice, Hungría, de la que tomó su nombre artístico. Radicado en nuestro país en 1928, y después de una formación más bien libre, en la década del 40 integró el grupo Madí, una de las vertientes del arte abstracto y concreto que, junto con la Asociación Arte Concreto-Invención, caracterizó la producción plástica local de esos años.

http://kosice.com.ar/el-artista/sintesis-biografica/